2 de abril de 2026 (EUROPA PRESS).- La misión Artemis II marcó este jueves un nuevo hito en la exploración espacial con el despegue exitoso del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. La nave partió a las 00:35 (hora española) con cuatro astronautas a bordo, quienes realizarán un histórico viaje alrededor de la Luna, el primero con tripulación en más de medio siglo.
A bordo de la nave Orión viajan los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense. La misión, con una duración estimada de diez días y un recorrido de aproximadamente 1,1 millones de kilómetros, constituye el primer vuelo tripulado del programa Artemis.
Un viaje clave para el regreso humano a la Luna
Durante la misión, la nave Orión realizará varias órbitas alrededor de la Tierra antes de iniciar un trayecto de cuatro días hacia la Luna. Tras sobrevolar el satélite natural, se adentrará hasta unos 7.500 kilómetros más allá de su superficie antes de emprender el regreso en una trayectoria de retorno libre.
Uno de los objetivos centrales es validar, por primera vez con humanos a bordo, los sistemas de soporte vital y navegación de la nave. La tripulación también ejecutará maniobras manuales para probar capacidades críticas de operación en el espacio profundo, esenciales para futuras misiones.
La cápsula ofrece un volumen habitable de 9,34 metros cúbicos, superior al del histórico programa Programa Apolo, lo que mejora las condiciones de habitabilidad durante el vuelo.
Europa, pieza clave en la misión
La Agencia Espacial Europea desempeña un papel fundamental en Artemis II, especialmente a través del desarrollo del Módulo de Servicio Europeo, que suministra oxígeno, agua y energía a la nave. Este componente es esencial para garantizar la supervivencia de la tripulación durante toda la misión.
A diferencia del antiguo Transbordador Espacial, la nave Orión está diseñada para misiones más allá de la órbita terrestre, con capacidad para viajar al entorno lunar y regresar de forma segura.
Primeros incidentes técnicos resueltos
Horas después del lanzamiento, la misión registró algunos incidentes menores que fueron solucionados sin afectar el desarrollo del vuelo. Según informó la NASA, se produjo una pérdida parcial de comunicaciones aproximadamente 51 minutos después del despegue, durante una transferencia entre satélites.
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, explicó que la tripulación podía recibir instrucciones desde Tierra, pero no transmitir inicialmente su voz, situación que fue corregida poco después.
Asimismo, se detectó una anomalía en el sistema sanitario de la nave. Una luz de advertencia alertó sobre un problema en el inodoro, que fue evaluado y resuelto por el equipo técnico en coordinación con los astronautas.
Tras estos ajustes, la tripulación inició su periodo de descanso y se prepara para continuar con la siguiente fase de la misión, que incluye la elevación del perigeo de su órbita terrestre.
Una tripulación con hitos históricos
La misión Artemis II también destaca por su diversidad y logros. Christina Koch se convertirá en la primera mujer en viajar a la Luna, mientras que Jeremy Hansen será el primer astronauta no estadounidense en participar en una misión lunar.
El comandante Reid Wiseman y el piloto Victor Glover completan una tripulación con amplia experiencia en misiones espaciales y operaciones en la Estación Espacial Internacional.
El éxito de Artemis II representa un paso decisivo en la estrategia internacional para el regreso sostenible del ser humano a la Luna y futuras misiones hacia Marte.




